El Orgullo de ser Salvadoreño (II)

Y es que, para bien o para mal los salvadoreños no somos ni blancos, ni negros, ni amarillos ni nada. Para bien o para mal no tenemos compromiso con nadie; con ningún antepasado ni del viejo mundo mucho menos del que se dice nuevo mundo.

Tenemos el orgullo, le guste a quien le guste, de ser una raza especial.
Los sabiondos que todo se lo inventa para encubrir su solemne ignorancia dicen que somos MESTIZOS. Y nos atribuyen ser el producto de una mezcla de indígenas con europeos (84%) porque, según ellos, el resto (15%) son blancos. Como que si la vida humana en Latinoamérica, Centroamérica, especialmente CUZCATLAN (posteriormente El Salvador) hubiese surgido hasta después que los del viejo mundo usurparon violentamente nuestra existencia histórica.

Porque somos una raza especial, tenemos una forma muy especial de ser. Tenemos la virtud de ser indomables. Desde siempre nos hemos revelado a toda de forma de imperio. Y mientras no los podemos vencer tenemos el estoicismo de reírnos de nuestras propias desgracias. Nos reímos de los imperios que no nos pueden doblegar. Nuestra nostalgia la disfrutamos cantando. Hemos aprendido a arrancarle vida al dolor.

Por eso es que a partir del 2018 tenemos el derecho de construir nuestro propio destino, más que para nuestra generación será para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

El Orgullo de ser Salvadoreños (II)
Publicado originalmente en Facebook el 12 de enero de 2017.

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